Dos bebés prematuros logran completa recuperación en el IMSS Yucatán

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Mérida, Yucatán 3 de enero de 2019.- Dos madres derechohabientes relatan la historia de sus bebés, los cuales nacieron antes de tiempo, y pese a todo pronóstico,  lograron vencer las complicaciones gracias a los cuidados del personal médico y de enfermería del Seguro Social en Yucatán.

La señora Juanita Adriana Chuc Chan,  expresó que cuando cursaba con  31 semanas de gestación,  presentó presión elevada y  tuvo que ser  internada; al no lograr los niveles normales, fue  programada a una cesárea de emergencia por preclamsia. El pequeño de nombre, Armando Moreno, nació prematuro con un peso de un kilo 130 gramos.

Armando,  pasó cinco días sin comer ya que presentó una enterocolitis necrotizante (enfermedad grave en los recién nacidos, se presenta por inflamación en el colon) tuvo policitemia (producción de demasiados glóbulos rojos), ictericia (altos niveles de bilirrubina en la sangre), entre otras complicaciones.

“Yo soy pediatra, sabía todo lo que podía pasar, las complicaciones y los problemas que podían surgir. Tenía mucha angustia, todos los días lloraba, porque me daba miedo que pasara algo malo con mi bebé. Sin embargo, los especialistas le dieron la mejor atención y cuidados, estoy muy agradecida con ellos”, recordó Juanita Chuc, madre de Armando.

Debido al  bajo peso permaneció  36 días hospitalizado, y “gracias a todas las atenciones del personal médico y de enfermería, y a los  excelentes cuidados que tuvo mi bebé, salió del hospital”, expresó la señora Chuc.

Hasta el momento, dijo, mi hijo no ha presentado ningún problema en el sistema motor,  incluso gateó a los ocho meses y caminó a los 11, disfruta mucho nadar y ha participado en carreras.  Sin embargo, manifestó alteraciones en el lenguaje, las cuales ya se tratan a través de terapias especializadas.

El otro caso corresponde a  Alondra Guadalupe Martínez Santana, quien nació a las 28 semanas de gestación con un peso de un kilo 100 gramos. La  señora Lizbeth Guadalupe Martínez Santana, madre de la pequeña,  explicó que durante su embarazo se enfermó  de neumonía y se quedó sin líquido amniótico, por lo que la pequeña Alondra  tuvo que nacer.

Debido al tiempo y bajo peso, Alondra tuvo que pasar  cuatro meses hospitalizada, de los cuales,  tres meses y medio permaneció  en la Unidad de Cuidados Intensivos Neonatales (UCIN), y luego en cunero patológico.

“Al estar hospitalizada, mi bebé tuvo neumonía cinco veces, diversas infecciones, y un problema en el corazón. Tuvo una excelente atención por todos los médicos y enfermeras, todo el tiempo estuvieron al pendiente de sus necesidades; al darme informes siempre lo hacían con mucha calidez, me sentía tranquila ya que aunque no podía estar con ella las 24 horas del día, sabía que siempre estaba bien atendida”, expresó Lizbeth Martínez.

Alondra fue dada de alta al lograr un peso de un kilo 700 gramos, actualmente va a terapias físicas para poder caminar y está en tratamiento neurológico.

La Unicef propuso en 2018 como principal el punto número tres en su Decálogo de Derechos de los Niños, en donde señala que: “El recién nacido tiene derecho a recibir atención acorde a sus necesidades, considerando sus semanas de gestación, su peso al nacer y características individuales, pensando en su futuro”.  Por lo que todos los especialistas responsables de brindarle atención y cuidado a las y los bebés prematuros y a sus madres en el IMSS, unen esfuerzos para garantizar cumplir con este derecho.