Emiten recomendaciones para cuidarse de las enfermedades gastrointestinales que provoca el calor

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Mérida, Yucatán 6 de marzo de 2019.- Han llegado las temperaturas altas a Yucatán, con algunas lluvias ocasionales, por lo que la Delegación estatal del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) orienta y previene a la población sobre enfermedades gastrointestinales, ya que registran alta incidencia durante esta temporada.

Las enfermedades gastrointestinales, como su nombre lo indica, atacan al estómago e intestinos; generalmente son ocasionadas por bacterias, parásitos, virus o algunos alimentos como leche y grasas, también existen medicamentos que las pueden provocar, indicó la coordinadora delegacional de Enfermería del área de Salud Pública del Instituto Mexicano del Seguro Social en Yucatán, Martha Noemí Couoh Canul.

El síntoma principal es cuando se tienen más de tres evacuaciones en 24 horas, o con una frecuencia mayor que la que se considera normal, según las características de la persona. Las evacuaciones pueden ser blandas, semilíquidas o líquidas, así como estar acompañadas por la sensación de seguir evacuando, además de presentarse dolor abdominal o cólico, movimientos en los intestinos, náusea, vómito, poco apetito, fiebre, malestar general y debilidad.

Pueden ser causada por bacterias (fiebre tifoidea, cólera), virus (hepatitis A, rotavirus), hongos o parásitos, la mayoría de los cuales se transmiten por agua o alimentos contaminados. Sin embargo, son las manos el vehículo por el que se trasmiten las enfermedades, ya que en ellas existen virus y bacterias que son invisibles a los ojos.

Es por esto que se aconseja lavarse las manos frecuentemente en especial antes de preparar, servir y consumir alimentos; después de ir al baño, cambiar un pañal, cuidar a personas enfermas y regresar de la calle.

Dentro de los síntomas está la diarrea y, por consiguiente la deshidratación. Es importante saber que la diarrea no es una enfermedad, sino un síntoma causado por una infección que inició por alguno de los factores ya mencionados.

Los grupos poblacionales que tienen mayor riesgo de padecerlas son los menores de cinco años de edad, mayores de 60, mujeres embarazadas, personas con enfermedades crónicas y aquellas que comen constantemente en la calle o lugares en donde no se cumplen con los parámetros de higiene adecuados.

En caso de consumir alimentos en restaurantes o la vía pública es importante extremar precauciones para no contraer una enfermedad gastrointestinal, por ejemplo, beber agua embotellada, hervida o desinfectada; comer verduras y frutas de las que se tenga seguridad, en la medida de lo posible, que hayan sido lavadas y desinfectadas. Consumir alimentos bien cocidos y calientes al momento de servirse en lugares bien establecidos.

Acuda al médico en caso de presentar los síntomas mencionados y lo más importante es iniciar la hidratación oral por medio de agua y jugos como el de manzana, pera, guayaba o duraznos, también bebidas con electrolitos o sobres de Vida suero oral. Si se toleran adecuadamente los líquidos, es recomendable comer alimentos sin grasa ni irritantes y evitar productos lácteos y sus derivados.

En caso de que el paciente no pudiera tolerar los líquidos o alimentos, éste puede llegar a deshidratarse con síntomas como llanto sin lágrimas, ojos hundidos, piel y boca seca, debilidad y somnolencia; vómitos, disminuye o desaparece la orina. En menores de un año de edad se les hunde la mollera.

Para prevenirlas, evite comer carne cruda, revisar la fecha de caducidad de enlatados y envasados; enseñarle a las y los niños a lavarse las manos con agua y jabón antes de comer y después de ir al baño y optar por una alimentación con leche materna, pues ayuda a que el organismo de las niñas y niños desarrolle defensas y pueda resistir enfermedades.