TOME NOTA : Tips y acciones inteligentes para enfrentar la cuesta de enero

 

1. Ser consciente de los ingresos reales y los gastos

Adolfo Albo, director de educación financiera de BBVA Bancomer, aconseja hacer un registro de los gastos, en el cual es importante diferenciar correctamente entre los fijos (los recurrentes y constantes mes a mes como renta, servicios, créditos de auto) y los variables (los esporádicos como ropa, calzado, comidas fuera de casa). “Al terminar el mes, revisa en tu registro qué gastos variables puedes disminuir para incrementar tu ahorro”, recalca.

Asimismo, no hay que cometer el error de considerar las tarjetas de crédito como un ingreso extra, “pues sólo son instrumentos que dan capacidad de pago momentáneamente, pero en realidad es un compromiso que estamos estableciendo a futuro, pues el gasto de la tarjeta después se le tendrá que restar al ingreso cotidiano”, dice Armenta.

En este punto es vital “tener claros los límites de ingreso y los compromisos de gasto para conocer los márgenes en los que nos podemos mover”, sugiere la especialista.

2. Armar un presupuesto

Una vez que se han establecido los gastos fijos y variables, se debe elaborar un presupuesto en el que se prioricen los gastos necesarios para eliminarlos durante el mes de enero y así tener mayor liquidez. “Si aun haciendo esto descubres que ni quitando los gastos hormiga puedes cubrir tu deuda, entonces hay que buscar un ingreso extra en esta temporada para tener solvencia”, aconsejan.

Una manera de armar el presupuesto es segmentar el ingreso en cuatro o cinco cajones que se identifican en los dos conceptos de ingresos y gastos, recomienda Armenta. Por ejemplo, un cajón sería la renta y otros el alimento, el transporte y las deudas.

Albo agrega que es necesario también “definir cuánto dinero ahorrarás y considerar intocable el dinero que vayas juntando hasta completar el total que necesitas. Define los periodos en los que separarás el dinero y no olvides destinar una parte para imprevistos, para que cualquier eventualidad no afecte tus finanza.

3. No caer en tentaciones

Ser disciplinado es clave, aunque -según Armenta- es culturalmente difícil serlo. La economista considera que “sin disciplina de nada sirve el esfuerzo de hacer conciencia y organizar un presupuesto si no nos apegamos al plan para salir de esta situación (la cuesta de enero) en el menor tiempo posible”.

La temporada de rebajas en todas las tiendas departamentales es una tentación para no seguir el presupuesto elaborado. No obstante, para evitarlo, Quintero aconseja evaluar las promociones. “Los descuentos del 5%, por ejemplo, no son una gran oportunidad para comprar. Hay que identificar la liquidez que se tiene con base en el presupuesto y hay que comprar con efectivo, no con crédito”, recalca la especialista de Resuelve tu Deuda.

Asimismo, antes de adquirir un bien, ya sea perecedero o duradero, se deben comparar más de dos opciones. Y sobre todo, hay que evaluar qué artículos son realmente necesarios.

“Comprar de más suele convertirse en un desperdicio que resta capacidad para otros gastos monetarios en el futuro”, añade Armenta.

4. No adquirir más deuda

Pedir un préstamo bancario u otra línea de crédito para cubrir las deudas actuales no es la solución, pues a la larga se vuelve una bola de nieve porque la deuda crece. La opción puede ser negociar la deuda con el banco o hacer una reestructura con los acreedores.

Otra manera en que una deuda puede incrementarse es cuanto el tarjetahabiente sólo paga el mínimo, pues estos pagos se van hacia el capital y no hacia los intereses. La recomendación es abonar una cantidad mayor para liquidarla cuanto antes.

Fuente: Entrepeneurs