
Mérida, Yucatán a 15 de marzo de 2022.- Isaías Arévalo un joven de 29 años murió al caerle un catamarán encima durante su trabajo, su esposa Cristina Canul Moo asegura que la empresa ha negado toda responsabilidad.
Ella comentó que el día del accidente su esposo quien debiera salir a las 3 pm, la llamó para avisarle que le habían requerido que se quedará para realizar un trabajo urgente. Ella recibió noticias de él varias horas después.
«Yo recibo una llamada y contesto no se identifica la persona, pero dice “¿Tú eres Magaly?” y yo le dije «si» porque mi segundo nombre es Magaly y me dice “para informarte que tu esposo está muerto” entonces yo quede en shock, porque no lo podía creer» expresó.
Después de esta llamada, ella se dirigió a la empresa en la que laboraba su esposo, enfrente de Cotolengo en el periférico de Mérida, al llegar vio a la Semefo salir del lugar y expresa que desesperada pidió que no se lo llevaran y que después trato de hablar con alguien del establecimiento para que le aclaran la situación.
Así fue como varios minutos después un apoderado de la empresa salió solo para informarle que tendría que arreglar todo con la fiscalía.
Señala que la empresa no le proporcionó información respecto al accidente, y que aunque les pidió los videos de seguridad para esclarecer el accidente ellos se negaron.
Fue por medio de la fiscalía que pudo obtener las imágenes y en ellas observó que no llevaba protección ni estaba realizando las labores para las que había sido contratatado.
«En el video se ve claramente como mi esposo esta trabajando está haciendo cosas que no debería de hacer, el puesto de mi esposo es almacenista es montacarguista (…) Haya no te dan botas, no te dan casco no te nada entonces en el video igual se ve como esta trabajando y no tiene nada solo sus propias botas industriales» expresó.
Ya lleva casi dos semanas sin recibir ninguna respuesta por parte de la empresa Invincible Boats, ella asegura que desde un principio le ofrecieron dinero para dar por finalizado el asunto pero al negarse le ha hecho más difícil todo.
No puede cobrar el aforo o el seguro ni recibir su justa pensión al no tener ninguno de los documentos que la empresa le debería de haber dado.
«Yo quiero que la empresa se haga responsable de lo que le pasó a mi esposo porque para ellos es muy fácil decir que ya pasó y siguen trabajando como si nada para ellos Isaías era un número más pero para mí Isaías era mi esposo» comentó con la voz quebrada.
Lo único que desea es que la empresa se haga responsable por el accidente sufrido en consecuencia a sus malos manejos y poca preocupación para con sus empleados.



