
La cifra de muertes sospechosas de ébola en la epidemia que azota a varios países africanos llega ya a 220 personas, según ha informado hoy el director general de la Organización Mundial de la Salud, Tedros Adhanom Ghebreyesus, informa Reuters. El retraso en la detección de nuevos casos significa que los trabajadores sanitarios “van por detrás del brote”, ha alertado.
“Estamos ampliando las operaciones con carácter urgente, pero en este momento la epidemia nos está superando”, dijo Tedros, añadiendo que los países que limitan con la República Democrática del Congo (RDC) —epicentro del brote— deberían tomar medidas inmediatas.
Tedros dijo que viajará a RDC este martes y que abordará el brote de rápida evolución se ve complicado porque las provincias congoleñas de Ituri y Kivu del Norte son zonas altamente inseguras; y además no existen vacunas aprobadas para el virus Bundibugyo.
Este lunes Uganda informó de dos nuevos infectados de ébola, lo que eleva el total de casos confirmados a siete.
Tedros dijo que viajará a RDC este martes y que abordará el brote de rápida evolución se ve complicado porque las provincias congoleñas de Ituri y Kivu del Norte son zonas altamente inseguras; y además no existen vacunas aprobadas para el virus Bundibugyo.
El brazo sanitario de Naciones Unidas había cifrado en más de 900 los casos sospechosos de estar infectados con la variante Bundibugyo, responsable del actual brote, que tuvo origen en la República Democrática del Congo, desde donde ha pasado a otros países vecinos. De todos esos casos, 101 han sido confirmados con pruebas de laboratorio, informa Efe.
El director general de la OMS destacó las dificultades para atender el brote en la provincia de Ituri, epicentro de la crisis, donde una de cada cuatro personas necesita asistencia humanitaria y una de cada cinco es desplazada interna. “La violencia está obligando a la gente a huir, incluidos trabajadores sanitarios y humanitarios, lo que está dificultando gravemente los esfuerzos para ampliar el rastreo de contactos e identificar las infecciones con la suficiente antelación como para proporcionar apoyo”, subrayó. El Gobierno de la República Democrática del Congo ha cifrado en 204 las “muertes probables” desde la declaración de la epidemia el pasado 15 de mayo.
Dos cooperantes italianos con síntomas que podrían indicar un contagio del virus del Ébola han sido ingresados este lunes en el Hospital Sacco de Milán, tras regresar de Uganda, donde han pasado tres meses, en una región fronteriza con RDC, donde se ha registrado un brote de esta enfermedad.
Los dos cooperantes son un hombre de 31 años y una mujer de 33, residentes en dos localidades de la zona de Como, Lurate Caccivio y Bulgarograsso. Llegaron el domingo al aeropuerto de Malpensa en un vuelo procedente de Addis Abeba, y durante la noche presentaron síntomas que hicieron saltar la alarma. A las tres de la tarde, el consejero regional de Bienestar Social de Lombardía, Guido Bertolaso, ha dado una rueda de prensa obligado por la filtración de la noticia y para transmitir calma.
Bertolaso ha aclarado que la mujer ha presentado síntomas preocupantes, pero que pueden ser compatibles con una forma de malaria, pues su hija se contagió de la enfermedad en los días anteriores. Ha sufrido fiebre alta, náuseas, vómitos, diarrea y síntomas neurológicos. El hombre padece fiebre leve y problemas intestinales, que también pueden deberse a otro tipo de enfermedades tropicales. Sus familiares han recibido orden de mantenerse aislados en sus casas. En las próximas horas se aclarará si alguno de ellos da positivo al virus del Ébola. Si es así, serían trasladados al hospital italiano de referencia para estos casos, el Spallanzani de Roma.




