
NUEVA YORK. – Ana Cristina Correa Cervera, CEO de Grupo Foret, representó a Yucatán en el 70° período de sesiones de la Comisión de la Condición Jurídica y Social de la Mujer de la ONU (CSW70). En este foro, el más relevante a nivel global en materia de equidad, compartió mesas de trabajo con líderes internacionales como la expresidenta chilena Michelle Bachelet, posicionando una tesis disruptiva: la inclusión femenina no es una cuota, es una decisión de ingeniería financiera inteligente.
Resiliencia Estratégica y Liderazgo Femenino
Durante las sesiones en Nueva York, Correa Cervera subrayó que la clave del avance colectivo radica en la resiliencia estratégica de las líderes. «Si articulamos las capacidades de las mujeres que ya estamos ejecutando cambios en sectores de alto impacto, la velocidad de la transformación social se multiplica», afirmó, enfatizando que Yucatán posee el talento necesario para ser un referente global en liderazgo empresarial femenino.
Este posicionamiento nace de su propia trayectoria.
Abogada de formación y desarrolladora por convicción, la empresaria reconoció que su incursión en la construcción —industria históricamente configurada como una «armadura masculina»— le permitió visibilizar realidades invisibles para otros y detectar fallos sistémicos en el diseño de las ciudades. «No podemos diseñar software sin entender al usuario final; diseñar ciudades sin mujeres en la alta dirección es un error de cálculo que pagamos todos en seguridad y plusvalía», señaló.
Desafíos: De lo Local a lo Global
En el plano local, identificó que el mayor desafío para las yucatecas reside en los esquemas mentales que limitan el rol femenino en industrias de alto impacto.
A nivel nacional, apuntó hacia la brecha en el acceso a créditos de gran escala, y en el ámbito global, hacia la persistente inequidad salarial. Citó datos del IMCO, que este año redujo su estimación para cerrar la brecha de género de 136 a 131 años, como una señal de que el avance es posible, aunque todavía insuficiente.
Más allá del discurso, Correa Cervera vinculó la equidad con la eficiencia económica, sosteniendo que una mayor participación de las mujeres en la vida productiva incrementa directamente el PIB.
“Cuando impactas a una mujer, generas un beneficio en todo su ecosistema, la verdadera transformación: no es cumplir cuotas, sino permitir que las mujeres intervengan en decisiones que moldean la vida pública y empresarial; aspirando a que un dia no se mida el genero sino las capacidad y ejecución” subrayó.
Justicia Económica y el Modelo Fractional
Uno de los puntos más innovadores de su participación fue el vínculo entre la equidad y los nuevos modelos de inversión. Para la empresaria, la democratización de la riqueza sucede a través de la Certeza Jurídica. En este contexto, presentó el modelo de inversión fraccionada (Fractional) como una herramienta de justicia económica vinculada a los ODS (Objetivos de desarrollo sostenible) 5, 10, 11 y 12de la Agenda 2030 de la ONU.
«El mercado tradicional de ‘adquisición total’ ha colapsado bajo su propia ineficiencia de capital. El Fractional permite que el inversionista joven y móvil acceda a activos ‘Triple A’ bajo una arquitectura fiduciaria sólida, recuperando su recurso más finito: la soberanía sobre su tiempo», explicó.
En un mercado como el de Mérida, este modelo se presenta como la alternativa más accesible para construir un portafolio diversificado sin las ataduras operativas del modelo tradicional.
Construir con Propósito
La participación en la CSW70 se enmarca en la vocación de impacto social de Grupo Foret. A través de su fundación, la compañía destina un porcentaje de sus ingresos a causas como el apoyo a víctimas de violencia extrema y adultos mayores.
“México no necesita más metros cuadrados vacíos; necesita metros cuadrados con propósito. Cuando el diseño es humanista y la inversión es inclusiva, la rentabilidad deja de ser un número y se convierte en un legado, ya que con este modelo no solo busca el crecimiento económico, sino también integrar de manera transversal la Igualdad de Género (ODS 5)y la Producción Responsable (ODS 12) para consolidar a Yucatán como un polo de liderazgo empresarial con sentido humano.




