
Mérida, Yucatán a 09 de febrero de 2022.- El jardín de niños «Chak Peepen» localizado en la calle 64 #173 x 187-D y 187-E de la colonia Guadalupana ha sido victima de robo en dos ocasiones desde que inicio el año.
La directora, Argelia Yam argumenta que esta situación es inverosímil, pues aún cuando ha puesto las denuncias y han reparado los daños por parte de la Segey, siguen llevándose cosas de las instalaciones de la escuela.
«Nosotros regresamos de vacaciones el 3 de enero, el día que llegamos nos dimos cuenta de que no estaban las 3 bombas, una era sumergible y 3 periféricas y también se habían robado todo el cableado de la escuela, rompieron una puerta (…) El 31 de enero que regresamos otra vez ya no estaban las bombas» comentó la directora.
El problema al parecer radica en una barda que no se ha puesto en la parte trasera de las instalaciones y es por donde han entrado para robar.
Tanto la directora, demás maestras y padres de familia creen que la razón de que siga pasando esto es a causa de la falta de una barda en parte trasera de la institución, en estos momentos ellos tienen una malla anticiclónica que puede ser fácilmente cortada, así como se encontró después de cada robo.
«Hemos estado solicitando ya desde hace 8 años un pedazo de barda que le falta a la escuela (…) Entonces nos dicen (la Segey) que la barda no es prioridad y cada vez que han robado es la malla que ha sido cortada» explicó.
Padres de familia se muestran indignados y preocupados por esta situación porque la escuela no puede recibir a los niños sin tener agua potable y electricidad en las instalaciones.
«Es muy triste muy lamentable lo que está pasando aquí (…) vienen y los roban los saquean es muy molesto es muy triste a mi como padre de familia me moleste mucho cuando las maestras nos avisaron paso esto» expresó Marigel Estrella, representante de la sociedad de padres de familia.
Marigel también explico que tanto ella como otros padres han hablado con algunas personas y vecinos de zonas aledañas y que aunque ellos saben lo que esta sucediendo y que podrían reconocer a las personas involucradas tienen miedo por las represalias.
A pesar de que se les ha asignado vigilancia policial, aseguran que no les ha servido de nada ya que no cumplen con deber como deberían al acortar sus turnos y permanecer lejos del área de la escuela.
Maestras y padres de familia piden que les pongan la barda para que dejen de saquear la escuela y que se encuentre a los responsables de estos robos.




