
Mérida, Yucatán, 25 de noviembre de 2021. Martha López atiende una tienda llamada “La salida del Sol” desde hace 49 años, inició este negocio con su esposo, ahora la atiende con su hija Mayra, entre las dos, tratan de sacar adelante su pequeño negocio a pesar de las adversidades.
Desde antes que iniciara la pandemia han pasado por tiempos difíciles, las ventas que tenían antes no se comparan a las de ahora, la proliferación de tiendas de autoservicio y algunos mercados cercanos a la zona han puesto su negocio en una difícil situación.
“Nosotros somos la tienda del olvido, que no más lo que se les olvido, pasan vienen con sus bolsas y ahí pasan a buscar que si una pimienta, que si un ajo, que si una cebolla que… la tienda del olvido” dijo Martha.
En años anteriores su tienda vendía verduras y hasta carne de pollo, pero actualmente ha tenido que dejar de vender este tipo de productos debido a que nadie los compra y se echan a perder.
Su tienda, aunque bastante surtida tristemente ha quedado en el olvido, a pesar de todo se dice muy convencida de seguir con la labor.
Son refrescos, galletas, dulces y otros perecederos que se mantienen si falta en los anaqueles y en los refrigeradores, son los productos que vende sin falta y que siempre caen bien a los vecinos que no se alejan mucho para comprar un refresco frío.
Es cariño y costumbre a su vez lo que siente por su tienda. Ha dedicado tantos años que ya es imposible para ella percibir por su vida sin atender “La salida del Sol”.
Con la reactivación económica la Alianza Nacional de pequeños comerciantes (ANPEC) pide a la población comprar y apoyar la economía de las tienditas de la esquina, que ante la inflación y elevado precio de los insumos luchan por sobrevivir y seguir surtidas.




