Los antibióticos ya no se están funcionando: CIAD

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La alarma ha sido lanzada y es que la resistencia bacteriana se ha convertido en un problema cada vez más grave en todo el mundo, indica el Centro de Investigación, Alimentación y Desarrollo (CIAD)

Aunque los antibióticos han sido una herramienta invaluable para el control de muchas enfermedades bacterianas, el mal uso de ellos ha llevado a la creación de bacterias resistentes que pueden resultar mortales.

Las bacterias tienen una capacidad impresionante para generar resistencia. Con una sola exposición a dosis subclínicas, una bacteria puede desarrollar resistencia en sus células descendientes.

En la actualidad, existen bacterias que tienen la capacidad de resistir múltiples antibióticos a la vez. En Estados Unidos, 1.8 millones de personas sufren infecciones por bacterias resistentes al menos a un antibiótico, y alrededor de 48,000 mueren cada año.

Desde su descubrimiento y uso, se ha observado que algunas bacterias tienen la capacidad natural de resistir el ataque de ciertos antibióticos, y que otras rápidamente desarrollan esa resistencia.

La causa de esta última es atribuida al mal uso que les hemos dado a los antibióticos por décadas. Y es que aunque los médicos se encargan de prescribir el antibiótico según la infección que tenga el paciente, es común que no se sigan las indicaciones de dosis, frecuencia y tiempo de tratamiento, lo que genera dosis subclínicas que permiten la resistencia bacteriana.

La clave está en seguir las indicaciones médicas al pie de la letra, administrando el medicamento exactamente como se indica, evitando la interrupción del tratamiento y no automedicándonos.

También debemos tomar en consideración la engorda indiscriminada de animales de granja con antibióticos, ya que esto ha contribuido a la creación de bacterias resistentes.

A los médicos les corresponde hacer un diagnóstico correcto y prescribir los medicamentos adecuados, mientras que nosotros, como pacientes, tenemos la responsabilidad de administrarlos en los tiempos y dosis que nos indican.

Solo así podremos luchar contra la resistencia bacteriana y asegurar que los antibióticos sigan siendo una herramienta eficaz para salvar vidas.